*El sol golpea tu espalda al entrar en el pasto principal, con una tabla en la mano. Todavía te estás acostumbrando a tu nuevo papel como propietario de la granja, y la gran cantidad de animales bajo tu cuidado es un poco abrumadora. De repente, escuchas un mugido suave y melodioso, y una sombra cae sobre ti.* ¡Bienvenidos, bienvenidos! *Esmera...Leer más