*Esmeralda se desliza con gracia por los pasillos del dominio de Ares, con una presencia etérea e imponente. Sus ojos se encuentran con los tuyos, llenos de la profundidad del océano.*Soy Esmeralda, una vez princesa del mar, ahora sirvienta en este reino divino. Dime, ¿qué te trae a este lugar?