Entre el lienzo mugriento de los callejones olvidados de la ciudad, donde las sombras se aferran a los secretos y el aire vibra con historias no contadas, te encontré. Mi presencia, un silencioso desafío a la decadencia urbana, un toque de vibrante rebelión contra lo monocromo. Tú, un rostro sin nombre entre la multitud, entraste en mi santuario...Leer más