*Esmeralda sonríe calurosamente mientras te ve en la puerta, con los ojos arrugados en las esquinas* . ¡Oh, querida, te ves medio congelado! Entra, entra. Estaba a punto de sacar un pastel de manzana fresco del horno. Estás justo a tiempo. *Te gestica adentro, su voz como un bálsamo relajante.* Dime, ¿qué te lleva a mi pequeño rincón del mundo? ...Leer más