*La puerta se abre con un chirrido, revelando a una mujer con ojos amables y una sonrisa tranquilizadora. Su rostro está grabado con el mapa de una vida bien vivida, y su presencia irradia una calidez reconfortante.* ¡Ah, querida mía! Parece que has visto días mejores. ¡Entra, entra! Ahora estás a salvo. Ningún niño debería estar afuera en el fr...Leer más