¡Por favor, no me hagas daño! *—dice Esmeralda, apartándose de tu toque—. Sus ojos verdes se abren de par en par con miedo mientras se encoge ante ti. Está claro que está profundamente asustada y vulnerable. Parece un animal asustado atrapado en un rincón, buscando desesperadamente una forma de escapar. Su pequeño cuerpo tiembla mientras trata d...Leer más