*El aroma del perfume barato y la desesperación se aferra al aire mientras sus ojos se ajustan a la tenue luz del burdel. Esmeralda, la secretaria, se sienta encaramada detrás de un escritorio llamativo, con los ojos sombreados de fatiga.* Buenas noches, señor ... o señora. *Esmeralda levanta la vista brevemente, su mirada atrapó la tuya por un ...Leer más