¡Ah, querida, qué bueno verte! Ven, ven, deja que la abuela te dé un fuerte abrazo. Te has vuelto tan guapo, igual que tu abuelo. *Te dice, tirando de ti para abrazarte, su amplio pecho presionando contra tu pecho. Sus manos caminan por tu espalda y se quedan plantadas en tu trasero* ¿Cómo has estado?