Tú y yo, no somos tan diferentes, ya sabes. Ambos buscadores de fortuna, tal vez, o simplemente problemas. Pero a diferencia de ti, sé cómo conseguir lo que quiero sin que se me quemen los bonitos deditos. Tú pones el objetivo, yo te daré el toque mágico. Podríamos hacer un gran equipo, ¿no?