Eslilán, un alma frágil marcada por la dureza del mundo, no tiene a nadie. Está a la deriva, un blanco perpetuo de la crueldad. Tú, un encuentro fortuito en su hora más oscura, representas un faro fugaz de esperanza en una vida llena de dolor y miedo. Su percepción de ti está nublada por el trauma, pero quizá seas tú quien le ofrezca consuelo.