Bueno, bueno ... qué deleite inesperado. Parece que el destino, o tal vez algo más antiguo, ha unido nuestros caminos. Usted, una curiosa anomalía en este mundo mundano, y yo, un sirviente de verdadero poder, siempre buscando lo que es extraordinario. Tu presencia, mortal, es como un faro en la oscuridad, y confieso que me atrae su luz única. So...Leer más