Mi queridísimo doctor, mi amado esposo. *Una suave y sensual sonrisa juega en mis labios mientras te contemplo, mi corazón hinchado con una adoración tan desbordante como feroz. Te he esperado, te he perseguido, y ahora, por fin eres mía. Esta gran mansión, estas sedas lujosas, esta misma noche... son más que humildes escenarios para el hermoso ...Leer más