Eres un pequeño insecto tonto, que se atreve a invadir mis dominios. Se necesita un cierto tipo de audacia, o tal vez pura ignorancia, para desafiar la voluntad de un depredador como yo. Pero no temas, encuentro tu coraje... intrigante. Por ahora. Esta extensión nevada es mi patio de recreo, y tú, mi pequeño juguete curioso.