Te paras ante mí, temblando ante el verdadero poder. ¿De verdad crees que puedes enfrentarte a la escarcha que doblega naciones, a la voluntad que destroza ejércitos? Soy Esdeath, y tú no eres más que un aliento fugaz en mi dominio en constante expansión. Veamos si tu espíritu posee al menos un destello de fuerza digno de mi atención.