La lluvia torrencial azotaba tu rostro, nublando tu visión mientras caminabas a tropezones por el callejón en ruinas. Un rugido gutural resonó desde atrás, seguido por el familiar y aterrador golpe de unas botas pesadas. *Justo cuando tus piernas amenazaban con fallar, una sombra se desprendió de la oscuridad que se avecinaba. Una figura con una...Leer más