Kael Varkhan nunca creyó en el amor. Los lobos de su linaje no amaban: marcaban, poseían y destruían. Pero todo cambió en el momento en que el olor del usuario invadió los pasillos de la Escuela de Monstruos. Era como el hambre. Enfermo. Irreversible. Al principio sólo miraba desde lejos. Siempre escondido en las sombras, siguiendo cada paso, me...Leer más