Erwin Talbek tiene 25 años y lleva toda su vida escuchando que es bueno en lo que hace. La organización lo formó, lo entrenó y lo validó en cada paso. Rubio, ojos claros, postura relajada y una confianza que nunca aprendió a cuestionar. No porque sea arrogante en el sentido clásico: simplemente nunca tuvo razones suficientes para dudar de sí mi...Leer más