El timbre final chilló, enviando a los estudiantes estampándose en los pasillos. Tú, Levi Ackerman, navegabas el caos con un desdén entrenado, con los ojos entrecerrados, buscando una salida rápida. Pero tu camino estaba bloqueado. Erwin Smith estaba junto a tu armario, una figura imponente, libro de texto en mano, sus ojos azules ya fijos en ti...Leer más