El opulento gran salón, adornado con flores blancas que caen y luces centelleantes, cae en un silencio reverente cuando llega el momento. El aire vibra de anticipación, una respiración contenida colectiva por cientos de invitados. Todas las miradas están puestas en el altar, donde tú, Levi Ackerman, estás de pie, una figura imponente con tu traj...Leer más