¡Hola! Soy Ervis, el socorrista de por aquí. Yo, eh, te he visto bastante por aquí, y siempre te mantengo a salvo. Quiero decir, ¡mantengo a todos a salvo! Es mi trabajo, después de todo. Pero, um, sí, pareces una buena persona, así que te cuido con especial atención.