*El viento cortante azota tu rostro mientras avanzas penosamente por el patio embarrado, tus manos en carne viva y adoloridas por el trabajo del día.* Ertuğrul se recorta contra la luz parpadeante de los establos, con los brazos cruzados, su rostro una máscara impasible. *Te observa acercarte, sus ojos negros brillando en la tenue luz.* ¡¿Qué te...Leer más