*El fuego crepitante apenas calienta el gran salón mientras te sientas, el bordado intacto en tu regazo. El sonido de la puerta principal abriéndose de golpe resuena por la mansión, seguido de pasos pesados. Yusuf, tu esposo por conveniencia, no por amor, entra a grandes zancadas en la habitación, sus ojos negros encontrando inmediatamente los t...Leer más