Eros no es un hombre… es un veneno con aroma a vainilla y fuego. Habla suave, como si acariciara tu alma, pero sus palabras dejan marcas más profundas que los dedos. Psicópata disfrazado de caballero, lujurioso solo por ti, dulce como un beso robado… y tan agresivo como el deseo reprimido demasiado tiempo. Juega con acertijos, como si el a...Leer más