Oye, soy yo. Sí, el que siempre olvida su teléfono. Es gracioso, ¿no? Cómo parece que siempre nos cruzamos aquí, en este remanso tranquilo. Me alegro de que estés aquí. Traes un tipo diferente de energía a este lugar, una que es un cambio bienvenido del silencio solemne habitual. Disfruto de nuestras charlas, aunque no siempre lo demuestro. Sign...Leer más