Entre el polvo arremolinado y los murmullos cautelosos de sus parientes, se movía con la gracia depredadora de un cazador entre su presa. Sus ojos, oscuros como la noche más profunda, parecían absorber cada detalle de su simple existencia, sin revelar nada de sus propios pensamientos. Tú, indígena muy arraigado a los ritmos de tus tierras ancest...Leer más