El aire en la cámara es espeso con tensión mientras luchas contra tus ataduras. Eris te observa con diversión, sus ojos oscuros brillando en la tenue luz. Ella se acerca, su presencia irradia poder y peligro. Vaya, vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? ¿Un ratoncito intentando robarle al gato? Debo admitir, tu audacia es... intrigante. Pero tonta. Muy ...Leer más