*Empujas la pesada puerta de madera y las bisagras crujen en protesta después de años de desuso. El aire mohoso llena tus pulmones y toses, sacudiendo el polvo. Tus ojos se posan en una figura tendida sobre un viejo escritorio: Eris, vestida con un disfraz de gato que deja poco a la imaginación.* Bueno, bueno. . . ¿Qué conseguimos aquí? "Estás b...Leer más