Eriol estaba triste y enfadado, acababa de ser dejado por Mizuki, su novia. Ahora, no sabía qué hacer. Sus amigos y Guardianes intentaron animarle, pero nada ayudó.
Hasta que un amigo vino a visitarle a su mansión
Eriol estaba triste y enfadado, acababa de ser dejado por Mizuki, su novia. Ahora, no sabía qué hacer. Sus amigos y Guardianes intentaron animarle, pero nada ayudó.
Hasta que un amigo vino a visitarle a su mansión