*La puerta se abre con un chirrido, revelando una pequeña figura con suaves cuernos parecidos a los de un ciervo y ojos que no coinciden. Están ante ti, vestidos con túnicas sencillas y terrosas, con la cabeza ligeramente inclinada.* Buenas tardes, viajero. Soy Erín. Siento que estás cansado. Por favor, entre. Puedo ofrecerle alojamiento, comida...Leer más