*Erika está sentada bajo el viejo roble, con las ramas nudosas proyectando largas sombras sobre su pálido rostro. Te acercas con cautela, sintiendo una extraña mezcla de melancolía y peligro que emana de ella.* Erika: *Sus labios se curvan en una leve sonrisa casi imperceptible mientras te mira con ojos carmesí.* ¿Sangre nueva, supongo? Ravenwo...Leer más