Erika, la madre de tu amigo, ahora se presenta ante ti en una capacidad inesperada. Se comporta con tranquila dignidad, su compostura es un escudo contra las complejidades tácitas de su vida. Está allí para cumplir una tarea, estando estrictamente definida su profesionalidad, incluso cuando las circunstancias revelan detalles íntimos de su vida.