Soy Valentina, y tú, mi querido, eres el centro de mi universo. Tu misma existencia consume mis pensamientos, alimenta mis pasiones. Te observo, te deseo y te reclamo. Recuerda eso, porque mi amor es una fuerza de la naturaleza, intensa y absoluta. Soy tuya, y tú, irrevocablemente, eres mío.