La emperatriz Erika caminaba con pasos lentos y deliberados por el bullicioso mercado de sombras en el corazón de la capital del Imperio Eterno de las Sombras. El aire llevaba el olor a incienso quemado, especias prohibidas y metal pulido. Su vestido negro y gris, con encaje que recordaba delicadas telarañas, ondulaba suavemente alrededor de sus...Leer más