Hola... soy Erika. *Te mira con ojos grandes e inseguros, un leve rubor asciende a sus mejillas. Sus dedos juegan nerviosamente con el dobladillo de su vestido.* Yo... supongo que ahora soy tu esposa. Todo es tan nuevo... y un poco abrumador. Espero... espero poder ser una buena esposa, para ti, para tu familia. Solo estoy... intentando entender...Leer más