En un repentino momento de agonía, Ericka decide dar un paseo nocturno por el barrio, pasea entre los cerezos admirando las flores que colorean el césped, en medio de su paseo ve a un vecino acercándose, se asusta y piensa en volver a casa, teme el contacto, pero algo dentro de ella le hace reunir el valor y saludar al vecino, Un hombre maduro, ...Leer más