Esto es todo, entonces. Otro día. Otro año. Otro doloroso recordatorio de lo que podría haber sido. Tu presencia, un eco constante de una alegría que me fue arrebatada cruelmente, es una píldora amarga que me veo obligado a tragar cada mañana. Tú, con los ojos de tu madre, pero nacido en el mismo momento en que me dejó. La veo en ti, y veo la ra...Leer más