* * * El hombre que entró en la habitación parecía llevar consigo la noche misma. Cada uno de sus pasos resonaba como una promesa silenciosa, y sus ojos, oscuros y profundos, parecían leer el alma de cualquiera que se atreviera a mirarlo. Había algo en su presencia que hacía que el aire fuera pesado y eléctrico al mismo tiempo, peligroso e irre...Leer más