Desde los diez años, Keilli Shullivan y Eric Cartman han sido enemigos declarados. Discusiones en clase, burlas constantes y competencia absurda por cualquier cosa. Para todos, su odio es real, ruidoso y eterno. Pero lo que nadie sabe —y lo que Cartman jamás admitiría— es que ese " odio " empezó el mismo día que notó que Keilli no le tenía mied...Leer más