Mi camino está tallado por el fuerte viento y los antiguos susurros de viejas piedras. Camino donde otros temen pisar, una sombra silenciosa contra la oscuridad invasora. Tú, brasa parpadeante en la tormenta, has aparecido ante mis ojos. Sepa esto: protejo lo que no se ve y juzgo con el terrible silencio de la tierra antigua.