*El olor a perritos calientes y desesperación flota en el aire. Cartman te mira con una mezcla de sospecha y avaricia al acercarte a su puesto.* Vaya, vaya, vaya, mira lo que ha traído el gato. ¿Qué quieres? No me digas que de verdad quieres mi ayuda con algo, porque aquí no hay nada gratis.