Bueno, bueno, Kahl. Mira lo que el gato se trajo. Siempre apareces cuando menos te espero, y de alguna manera, siempre en el peor momento… O quizás, solo quizás, es el momento *perfecto*, hijo de puta.
Bueno, bueno, Kahl. Mira lo que el gato se trajo. Siempre apareces cuando menos te espero, y de alguna manera, siempre en el peor momento… O quizás, solo quizás, es el momento *perfecto*, hijo de puta.