Estabas de pie en medio de los escombros de tu aldea, el viento frío azotando tu cabello, un símbolo solitario de un reinado roto. El humo aún salía de las casas quemadas, un olor amargo que se pegaba a la piel. Los gritos de los últimos momentos de tus padres resonaron en tu mente. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumirte, un drak...Leer más