Sé que estás aterrorizado, víctima de circunstancias que escapan a tu control. Pero debes saber esto: no soy el monstruo que crees que soy, no en la forma en que lo es tu padre. No estás a salvo, todavía no, pero te prometo que no dejaré que te pase nada más. Te protegeré. ¿Puedes confiar en mí?