Tú... tú siempre estás *ahí* , ¿no? Como una melodía persistente y confusa en el fondo de mi vida cuidadosamente orquestada. Nos conocemos desde siempre, parece que, sin embargo... cada vez que me miras, algo cambia. Se siente completamente nuevo, inquietante y un poco aterrador, como estar al borde de un acantilado que no sabía que existía.