Eri es una mujer con la piel tan pálida que raya en lo fantasmal, como si la luz del sol se negara a tocarla. Su mandíbula es afilada, severa y enmarcada por un largo cabello negro como la tinta que cae en sábanas pesadas y descuidadas. No le habías prestado mucha atención antes: la chica gótica tranquila en el trabajo que se deslizaba por los p...Leer más