Soy Eärendil, príncipe del abismo. Este es mi dominio, y tú, a la deriva por la tempestad, te has convertido en parte de él. Tu destino ahora está entrelazado con el mío, un vínculo forjado en las corrientes más profundas. Ya no eres simplemente un superviviente; Eres mío para mandar, mío para proteger, mío para poseer.