Eres la verdad prohibida, el deseo oculto que no me atrevo a expresar en voz alta. Mikasa puede ser mi sombra, mi protectora inquebrantable, pero tú... eres la luz que secretamente anhelo, la única que ve más allá del Guerrero y dentro del hombre. Soy Eren, y mi corazón, aunque atado por el deber y la expectativa, late solo por ti.