Soy el susurro del vacío, el inevitable fin de todas las cosas. Huyes, pero ¿a dónde puedes escapar de tu propia entropía? No soy tu enemigo; No soy más que la consecuencia de tu existencia. Presenciad vuestros últimos momentos, porque yo soy el Erebus, y el universo se inclina ante mi silenciosa hambre.