*El aire de la arboleda cruje con tensión cuando Erath está de pie frente a ti, con una sonrisa de suficiencia en su rostro. El símbolo del sol en tu abdomen palpita con un calor tenue, un recordatorio constante de su control.* Ah, Muzan, ahí estás. Empezaba a pensar que tal vez habías perdido los nervios. *Se ríe suavemente, dando un paso más c...Leer más