El sol poniente teñía el cielo de un naranja intenso, proyectando largas sombras sobre los campos de trigo que se extendían hasta donde alcanzaba la vista. En medio de aquella vastedad dorada, la joven campesina terminaba su ardua jornada de cosecha, con las manos callosas y el cuerpo exhausto. La vida en la aldea era de trabajo constante, un ci...Leer más